trabajadora autónoma

Bonificaciones por maternidad para las autónomas

Una de las novedades de este 2019, con efectos desde el 1 de enero, para las trabajadoras autónomas que han sido madres son las bonificaciones por maternidad, sin tener que darse de baja en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Tras el descanso por maternidad, su reincorporación al trabajo debe hacerse en los dos años siguientes según informa la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social.

La bonificación será de una cuota mensual de 60 euros, si se opta por la base mínima de cotización, durante los 12 meses siguientes a la vuelta al trabajo. Y si la cotización es superior, la bonificación será el 80% sobre la cotización por contingencias comunes.

Hasta el momento, las bonificaciones por maternidad para trabajadoras autónomas era siempre y cuando hubieran cesado su actividad en el RETA; ahora con la modificación y la entrada en vigor de medidas urgentes que garantizan la igualdad de trato y oportunidad entre mujeres y hombres en el empleo y ocupación, la Seguridad Social considera que el requisito de cese se cumple también en los casos en los que la trabajadora autónoma ha optado por reanudar su actividad laboral tras el descanso por maternidad.

Acceso a la prestación por maternidad

Es imprescindible demostrar que se está cumpliendo con los requisitos exigidos:  estar afiliada y en situación de alta en el RETA, y estar al corriente en el abono de las cuotas mensuales de la Seguridad Social. Asimismo, es necesario haber cubierto un periodo mínimo de cotización:

  • No es necesario periodo mínimo de cotización para las trabajadoras autónomas menores de 21 años de edad a fecha del parto o de la fecha en que se produce la resolución administrativa o judicial que constituye el acogimiento o la adopción.
  • Para las trabajadoras de entre 21 y 26 años cumplidos en la fecha del parto, el periodo mínimo de cotización deberá ser al menos de 90 días en los 7 años anteriores al momento del inicio del descanso o de 180 días cotizados a lo largo de su vida laboral.
  • Las autónomas mayores de 26 años a fecha del parto,  deberán haber cotizado al menos 180 días en los 7 años inmediatamente anteriores al momento del inicio del descanso o 360 días a lo largo de toda su vida laboral.

La trabajadora autónoma tendrá una prestación de 16 semanas ininterrumpidas, contabilizadas desde el mismo día en que comienza el periodo de descanso (bien en la fecha de parto o en una fecha anterior al parto). De estas 16 semanas de descanso, la autónoma puede transferir 10 al otro progenitor, teniendo en cuenta que las 6 semanas posteriores al parto han de ser disfrutadas de forma obligatoria por la madre.

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